«Raíces y alas…»

La infancia es uno de los más importantes períodos del desarrollo humano. Durante este tiempo se crean las bases para estimular y activar todas las áreas psicológicas que intervienen en la formación de una personalidad auténtica, segura, estable, inteligente, asertiva, flexible, comunicativa, integral y multifacética. Todas las influencias educativas en las que se desenvuelven los niños/as son elementos decisivos para el hombre o la mujer que serán en el futuro. La estimulación para activar el desarrollo de necesidades, motivos e intereses de carácter cognitivo, el establecimiento de estables y saludables lazos afectivos entre todas las personas que conforman el medio micro y macrosocial de los niños, la estimulación del desarrollo del lenguaje y las habilidades sociales y comunicativas, además de favorecer el desarrollo de sentimientos superiores como: responsabilidad, cooperación, sacrificio, esfuerzo, respeto, superación, amor cívico y filial, entre otros , serán recursos educativos de gran valía para el momento en que los jóvenes deban comenzar a tomar sus propias decisiones, delimitar sus áreas de orientación vocacional, escoger sus amistades y parejas, definir de forma general el sentido de sus vidas, como capitán de barco guiándo su propia embarcación. Cuando llegue ese momento del vuelo podremos evaluar y valorar cómo fue nuestro trabajo de padres, familiares, comunidad y maestros. Debemos prepararlos lo mejor posible ,con sólidos valores humanos, lo más importante siempre será cuán sanas y fuertes sean sus raíces, no donde las plante o con quién las compartan, sino cuán alto y provechoso será su vuelo, dejándonos muy en claro la esencia de sus raíces y sus alas.

Publicado por Amado Alvarez

Apasionado educador con más de 30 años de experiencia en la educación de niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales .

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