Son muchas las etapas del desarrollo infantil y cada una de ellas tiene sus características específicas. Durante la niñez temprana (0-3 años) el cerebro de los niños está en su máximo potencial de desarrollar la plasticidad cerebral. Significa que toda la actividad cerebral está activa y dispuesta a recibir, procesar, almacenar y elaborar respuestas ante todos los estímulos del medio ambiente y del círculo social que rodea a los niños, o sea, el proceso de aprendizaje está en un excelente momento de desarrollo. Durante este periodo del desarrollo infantil los neurotransmisores están muy activados y se forman redes neuronales con mucha rapidez y estabilidad, facilitando el desarrollo de todos los procesos psicológicos necesarios para enfrentar los retos de aprendizaje constante e ininterrumpido que exige la vida.

Es muy importante que los padres y la familia observe de manera objetiva el desarrollo de los niños. Es muy cierto que ningún niño tiene el mismo ritmo de desarrollo y que se deben respetar las individualidades, pero cuando se trata de situaciones donde hubo o pudo haber un antecedente de daño orgánico y/o funcional en la etapa prenatal , perinatal o postnatal; o en caso que el retraso de algunas funciones fisiológicas y/o psicológicas sea notable con relación al desarrollo infantil acorde a la edad, se debe buscar rápidamente ayuda profesional.

El desempeño del niño en su realidad circundante y el logro de los retos de cada etapa del desarrollo serán el indicador para poder observar y evaluar objetivamente el desarrollo de los niños.

A continuación algunas señales que se pueden apreciar durante el desarrollo infantil y que deben ser motivo de búsqueda de atención por parte de profesionales de diferentes áreas del conocimiento.

– Muy importante observar el desarrollo de las funciones motrices: levantar la cabeza, sostener la cabeza cuando la levante, sentarse, mantenerse sentado, agarrarse de las manos de los adultos o de la cuna para intentar pararse sobre sus pies, el deseo e intentos de comenzar a caminar, el momento en que ya comienzan a caminar, etc.

– Debes prestar mucha atención si le hablas al niño o le estimulas con juguetes sonoros u otros instrumentos que generan sonidos y su respuesta. Si no intenta o se interesa por buscar con su vista o moviendo su cabeza en la dirección del sonido se debe consultar al doctor.

– La manera en la que los bebés succionan el pecho de la madre es también un punto de observación importante, pues el reflejo de succión es una de las funciones básicas del desarrollo infantil.

– Cuando acercas al niño a la luz solar, o a lugares con cambio de luminosidad, o le presentas juguetes u objetos de colores fuertes y llamativos y no reacciona ante esos estímulos, se debe consultar al médico inmediatamente.

-Alrededor de los dos años ya los niños se motivan por jugar con otros niños y entablar una comunicación a través de palabras, gestos y la propia dinámica del juego. En caso de los niños rehusen incorporase al juego, y nosotros, o los educadores implementen estrategias educativas para facilitar su incorporación al juego y aún así no resulta, debemos buscar ayuda profesional.

Estas son algunas señales que durante el desarrollo infantil nos pueden preocupar y ante tales inquietudes lo mejor es buscar ayuda profesional. Esperar para que el tiempo pase y ver qué sucede, solo es entrar en un proceso de negación que no ayudará a los niños y tampoco a la familia.

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Publicado por Amado Alvarez

Apasionado educador con más de 30 años de experiencia en la educación de niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales .

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