Orientación familiar.

El rol del maestro como agente directo y positivo en el trabajo con las familias de sus estudiantes y del colectivo escolar en general, ha sido siempre de gran importancia a lo largo de la historia. En los últimos tiempos se ha entorpecido la comunicación empática entre familias y educadores. El reconocimiento y respeto social al trabajo de los maestros ha decaído en comparación a anteriores períodos de las ciencias pedagógicas. Muchas familias se cuestionan y dudan de las orientaciones, recomendaciones y alertas que el maestro les ofrece a partir del diario trabajo instructivo educativo con sus hijos. La negación de los padres ante la realidad escolar de sus hijos dificulta extremadamente la correcta y objetiva interpretación de los comentarios del o los maestros encargados de enseñar y educar a sus hijos. La búsqueda de excusas para justificar comportamientos inapropiados ( en ocasiones irrespetuosos), falta de esfuerzo, interés y motivación por la actividad de estudio, el poco control y supervisión sobre las horas que sus hijos pasan frente a equipos tecnológicos, el desconocimiento de las conecciones que sus hijos tienen online y el poco control de los horarios de sueño y descanso nocturno de sus hijos, convierten la labor del maestro en un reto muy alto para lograr éxitos en su trabajo con los estudiantes y sus familias. Cada día es más necesaria la toma de conciencia por parte de la familia de sus responsabilidades como padres y su saludable comunicación con el equipo educativo ,que tiene entre tantas tareas la obligación de orientar a las familias para favorcer el desarrollo de los estudiantes trabajando todos en la misma dirección.

Publicado por Amado Alvarez

Apasionado educador con más de 30 años de experiencia en la educación de niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales .

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  1. Avatar de Fabiola Borges

1 Comment

  1. Como en toda relación, la comunicación es primordial! Y uno como padre siempre debe estar abierto a escuchar, para aprender y ser mejores, amén de ser partícipe en el día a día de nuestros hijos. No dejar que factores externos (trabajo, presión social) interfieran en la relación familiar. Vivimos una época tan difícil, vacía y falta de valores.
    Me encanta cada uno de tus posts, recomendaciones, alertas… nos haces llamar a capítulo y abrir más los ojos.
    La familia y la educación van de la mano para forjar a nuestros hijos y hacerlos seres con base sólida para su vida de adultos.
    Gracias Amado!

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